domingo, 2 de diciembre de 2007

HABLO DE…

Tengo la sensación, que ha nadie le importa la verdad. Que les importa una miérda, descubrir, la verdad. Ellos, planean o deciden una sentencia encriminatoría; sin ver, los antecedentes de las partes.

Les trae sin cuidado; sí el perjudicado es inocente y el la víctima es culpable. Ellos, van a la suya, y ya está. Al final, cobran sus grandes nóminas y hacen unas risas en los clubes o restaurantes de moda de la ciudad. Luego, a veces; cuando descubren que han fallado erróneamente, se dan cuenta que llegan demasiado tarde; para revocar, la condena. Y, detener, al verdadero culpable; donde se merece.

Pero, los que supuestamente hacen justicia, quedan exentos por obra y gracia de su castigo, por haber cometido errores en su trabajo.

Pero, no conocen ni conciencia, ni tienen sentimientos. Siguen yendo a la suya, y les trae al pairo, saber, quién realmente, tienen razón. Con razón, la Dama, que representa a la Justicia, ellos, les ponen una venda, en los ojos.

Pues, dan a entender que juzgan sin investigar, juzgan sin leer, juzgan sin doctorarse en la práctica, aunque tengan un diploma que lo diga. Ellos, van a la suya y les importa un comino, quién tiene razón, verdaderamente.

Yo, particularmente, no creo en ellos. No son dioses, tienen dos brazos, dos piernas como todos los demás; es decir, no son perfectos; aunque ellos, tengan un ego, tan grande, que sí crean, que lo son.

1 comentario:

Lola dijo...

Justicia...que dificil comentar sobre eso.
Siempre he creido que la unica justicia es la que el tiempo otorga, siempre, al final, cada quien termina donde le corresponde.
Quizás no sea más que una ilusión pensar así, pero sabes? creo que es el justo equilibrio de la balanza,en la mia la esperanza pesa mas que la justicia.