martes, 13 de noviembre de 2007

¿ LOCO Ó CUERDO ?... PROTESTA


Yo, Juan Blanquez Román, he construido el edificio de la Avenida antiguo Reino de Valencia, 33. La Señora del Juez Don ________ que es la Jefa del gabinete de abogados y su yerno el abogado Don _________, me han hecho el robo mas grande la historia. Dejándonos a mis hijos y a mi, en la ruina mas absoluta y negándose el derecho a un juicio. Son más de 30 años pidiendo justicia.
Pido un juicio.
Exmo Sr. Presidente______________.





Desde hace casi dos años, llevo viendo a está persona, en la entrada del Palacio de la Justicia; frente a la plaza de Alfonso El Magnánimo; más conocido para los valencianos, como El Parterre.

La primera vez, que lo vi, fue en julio del año pasado. Cuando lo comente en aquella ocasión, algunos me comentaron, que ya llevaba bastante tiempo, en el mismo lugar haciéndose notar con su protesta.

Uno de ellos, me aclaro, que la primera vez que lo vio, fue en el 2005, por allá, en el mes de abril. Pues lo veía en el mismo lugar; pero, nunca se había parado a leer su protesta, lo considero como un cuerdo loco.

Tanto aquella vez, que lo vi, por primera vez, como esta, que empecé a pensar en escribir sobre él; me quede, pensado, si abría mucha gente, con el coraje de esta persona, durante muchos años y sin desfallecer, reindivicando todos los días su protesta.

Tantas personas pasan, todos se le quedan mirando, pero pocos se para a leer, su pancarta de unas líneas. Es una persona de unos sesenta años, mediana estatura. Lleva una pancarta de unas dimensiones medianas; donde esta escrita su denuncia, que acusa a las personas que supuestamente le robaron. Tiene colocado una soga alrededor del cuello, dando a entender que lo ahorcaron.

El pasado viernes 19 de octubre, mientras iba a mi cita con mi Jennifer López. Veo que se sienta en una silla playera y se coloca la soga. A pesar de que tiene una mirada triste, le noto que va a por todas, decidido a recuperar, lo que un día le quitaron.

Me acerque, le saludé y le pedí, si le podía sacar una foto… Por supuesto, no hay problema. Muchas gracias.- me agradece – Tranquilo, no se si servirá, para algo, pero con su permiso, escribiré sobre usted Muchas gracias, , de verdad, te estoy muy agradecido, dándome la mano, con esa mirara triste que os he hablado antes.

Mis acompañantes italianos, no entienden, ni comprenden la situación. Acababan de llegar a Valencia y les acompañaba a que se inscribiesen en tres empresas de trabajo temporal.

Una vez que los dejo en dichas empresas y les oriento, para que luego vuelvan a casa; inicio mi marcha a mi cita; pero vuelvo a pensar en Don Juan Blanquez Román; pues no hago otra cosa que pensar, en el calvario que debió pasar. Según me contó, lleva 20 años con su particular lucha contra los que le quitaron su patrimonio. He pasado infinidad de veces por la Avenida del antiguo Reino de Valencia, pero nunca, me acordaba de visitar la finca en cuestión.

Hoy, 9 de noviembre, mientras paseaba en dirección al L’ Oceanografic, no se porque, me acorde y pase y me interese por la fina, la busque y cuando me iba acercando, cerca de los antiguos cines Martí, veo al portero de la finca. Y… le pregunte Si, esta es. El hombre lleva así, cuarenta años, eso ya abra prescrito. No entiendo como sigue con esa actitud. Esta culpando a la Jefa de un bufete de abogados, además de ser la Sra. de todo un Juez y a su yerno, un abogado de postín. Se pone, ahí, en el Palacio de Justicia, con una pancarta y una soga en el cuello. A veces viene aquí sigue contándome la historia
y saca la pancarta. Muchas veces, le digo… Pero Sr. Juan, aún persiste ¿ porque no lo deja ya ?. El todo muy correcto, me da las gracias por interesarme por él; pero no da su brazo a torcer. El hombre es muy correcto, pero se esta consumiendo, poco a poco.

Mire.- le advierto –
yo, cuando oigo algo, me suelo poner en la situación de ambos. Pero, por un momento, póngase en el lugar de este señor. Que han jugado con la comida de sus hijos. Aunque hubieses prescrito; usted, también estaría pidiendo Justicia – le sentencio.

La cara que me pone, es de que me daba la razón, en mi respuesta.. Sin embargo, al portero, solo le preocupaba, que fue una finca que se construyo en los años 60 y veía que este señor, se iba consumiendo poco a poco, estaba perdiendo toda una vida. Nos despedimos, dándonos un buen día. Y, yo seguí mi camino al rió.

Realmente, no se que ocurrió. Lo que veo, es que hay una persona con mucho coraje, luchando por lo que él cree que un día le quitaron.

Aún faltaba algo mas, por que hacer. Le hice una foto, con la famosa pancarta. Pero, no sabía si debía ó no publicar la foto con el blog. Así, que cuando estoy en Alcalde Reig la calle, me veo a la izquierda, la construcción del arquitecto Santiago Calatrava; a mi derecha, el nuevo
Palacio de las Justicias.

Aunque realmente, no se si imparten de verdad Justicia. Me voy al Palacio, una vez dentro, veo a dos personas con dos sabanas idénticas a modo de túnica, alrededor de sus hombros. Ellos, lo llaman toga. Debe de ser la moda dentro de este Palacio, mucha gente lo lleva puesto.

Me acerco a estos dos caballeros, que parecen que han ido al mismo colegio, pues van con el mismo uniforme; y, me dicen que conocen el tema. Mi siguiente pregunta, si podía ponerla en el blog, la foto, claro esta… no, no hay ningún problema, pues esta en un lugar público me comenta el bajito del uniforme. Pero, cuando le expongo, el problema de los nombres en la pancarta, el del uniforme mas alto me suelta… ¡ ah !, eso es otra cosa. Puedes publicarla, pero sin los nombres de las personas afectadas. Estas personas, son la esposa de un juez; y el yerno, es un letrado de prestigio.

Así, que decidí publicarla, pero, censurando, los nombres del Juez y de su yerno. Si, queréis saber sus nombres, hay que ir al Palacio, ubicado a dos minutos del Parterre. El, esta casi todos los días, en el mismo lugar.

No sea que acabe yo en Alcalá-Meco y tengáis que llevarme el bocata de chorizo a la prisión.

Estos jueces, echa la ley… echa la trampa.

2 comentarios:

MeRCHe dijo...

Ha desaparecido mi comentario, me he dado cuenta al releerlo.
Bueno que te decía que cada día se cometen muchas injusticias y no pasa nada, las personas poderosas, influyentes, con recursos económicos, no tienen que responder ni ante la ley ni ante nadie de la misma forma que el resto de los mortales, es triste que esto pase y que nosotros lo permitamos.
Al menos tú y yo somos conscientes de estas injusticias, hay quienes creen que esto no sucede, que todos somos iguales ante la ley !!JÁ¡¡

conxa dijo...

Como dice Merche, hay muchos influyentes que no responden ante nadie.
Es triste pero real.

( No te preocupes por los bocatas yo te llevaría hasta de mortadela y Jamón jajajajja)