lunes, 8 de octubre de 2007

LA MAMA



Son las que nos dan la vida, salimos de sus entrañas. Las madres, no hay ninguna que no sufra por sus hijos. El padre, se desvive por sus hijos, pero es la madre, la que no deja a sus hijos, ni a sol, ni a sombra.
Cuando nacen; ellas, cambian de prioridades, como si tuvieran un chip, y ya ellas, se desviven por ellos.; su existencia se basa en el cuidado de los más pequeños. Son las primeras que acuden al auxilio de ellos.
Cuando el matrimonio, pasa por una crisis, ellas se sacrifican, por el amor a los pequeños. Asumen, la custodia de ellos. Y, no vacilan, en soportar cualquier sufrimiento sobre humano, para hacerse con el cuidado y la crianza de sus vástagos.
La diferencia con el padre, es que ellas, dejarían todo, por el cuidado de sus hijos, incluso, trabajarían en empleos de dudosa reputación, por darles de comer y su bienestar. Según las circunstancias, se ponen a trabajar ó dejan el empleo. Dependiendo, que sea lo mejor para ellos. Aunque, ellas, estén sin comer durante días.
Tienen un sexto, séptimo u octavo sentido, para intuir las preocupaciones de sus niños. Mientras, el padre va a por tabaco; la madre, no se separa de sus hijos, ni por equivocación.
Las que trabajan, fuera de casa; son capaces de levantarse a la hora que fuera, para darles todas las necesidades que pueda tener a su alcance. Y, no dudan en trabajar veinte horas diarias. Luego, llegan a casa, y normalmente, suelen tener; trabajo extra. Su casa.
Las que solo trabajan en casa, ya tienen bastante, pues, aunque no está reconocido en nómina, también, les ocupa, bastante trabajo como limpiar, hacer camas, ordenar la ropa, la comida, etc. Y, lo hacen, no solo por una obligación, sino porque nos quieren y harían cualquier cosa, por nosotros.
Cuando, después de un día duro, aún tienen tiempo, para ayudar a sus hijos en lo que le soliciten, siempre con una sonrisa y el cariño, que solo una madre, puede dar.
Muchas veces, pasan la noche en vela, cuando nos ven sufrir. Son capaces de remover cielo y tierra, para el bienestar de ellos. Si el padre daría la vida por sus hijos; la madre, la daría tantas veces como fuera necesario. Son dignas de cualquier reconocimiento que puedan recibir.
Cuando sus niños están enfermos, ellas, son capaces de ponerse enfermas, para estar junto a ellos para protegerlos y cuidarlos; no sea que la enfermera que no los ha parido se descuide un rato.
Además, ellas quieren tener, la patente del cuidado de los suyos. Y, todo este sufrimiento, lo hacen con la mejor de sus sonrisas. Solo, cuando está separada ó divorciada y tienen una enfermedad incurable, dan la custodia al padre, para que los hijos , que ella les dio la vida, no les vean sufrir y deteriorarse físicamente. Ahí, se demuestra, el gran cariño que tiene la madre a sus hijos.
Verles, sonreír; verles, crecer sanos, en una palabra, verles felices... es la mejor de sus recompensas. Nunca abandonarían a sus hijos. Es la mama, con eso, esta dicho todo.






1 comentario:

Lola dijo...

Que es capaz de hacer una madre por su hijo/a...?
No se donde llegaria yo por la mia,, espero que no se me ponga a prueba. Quizás estoy escasa de fuerza para otras cosas,pero para ella me convierto en el Ave Fenix,,pese a quien pese.
¿Que le voy a hacer?..soy madre.