jueves, 27 de septiembre de 2007

MI CONCIENCIA, MIS AMIGOS...



Yo lo único que se, es que no se nada. Somos esclavos de nuestras palabras. A menudo vamos por la vida, aparentando lo que no somos. Inventamos una identidad falsa, para esconder nuestros defectos a nuestros conocidos y una coraza, para los que no son tan conocidos.
¿ Y, cuando se trata de alguien, que nos gusta ?, y es un firme candidato a considerarlo amigo-a. Entonces, escondemos más nuestra identidad.
Creo que todos, debemos ser íntegros y ser, lo más sinceros posibles con nuestros amigos, con las personas que de verdad nos importan. Si es que tenemos de verdad amigos.
Hoy en día, una palabra tan bonita y tan agradable de escuchar como Amistad, le damos tantos dolores de cabeza que ya está cansada. Quiero decir, que nosotros, le damos ese grado de confianza sin tenerla de verdad y esa jerarquía a cualquier que acabamos de conocer.
Tenemos, que emplearla con exquisitez, con suavidad, con dulzura, con elegancia, con una ironía bien empleada. Como si trataras a tu chica, tu novia ó tu esposa. No se debe emplear esa palabra tan mágica a quién no se lo merece.
El problema de todo esto, es que a los que verdaderamente lo consideramos amigos, tememos perderlos, por algún punto negro que tenemos en nuestro pasado que por cierto, todos tenemos, aunque intentemos disimular.
No dudo, que algún secreto debemos tener, nos hace más misteriosos. Pero una verdad a tiempo y en el momento justo, nos hace ver a los ojos de los demás, más honestos, mas personas y por supuesto, y sobre todo demostramos la amistad con nuestros amigos. Y, lo más importante, nuestra conciencia esta mas tranquila y no nos da quebraderos de cabeza.
Particularmente, suele ser bastante sincero o eso creo yo y cuando guardo algún secreto, en mi interior a ciertas amistades; mi conciencia, me pone el piloto rojo, indicándome el peligro que corro y hasta que el piloto se ponga verde, mi conciencia me está dando la vara continuamente. Al final, acabo confesando a mi gente, lo que me sucede.
Pues, mi conciencia y mi corazón, me dice que me estoy traicionando, a mí mismo. A veces, la conciencia, te pone en apuros, pero siempre suele ser justa.
Otras veces, hacemos mal y lo escondemos; para que no nos juzguen malintencionadamente; pero nuestro interior nos advierte del error que estamos cometiendo. Es un peso tan fuerte y poderoso que yo no sé, llevarlo y que me destroza en mi interior. Necesito a mi amigo ó amiga, para desahogarme.
Seguramente, es para que me de la bendición con un... Juan, tranquilo; todos nos equivocamos y el que piense que es perfecto, ya está cometiendo el primer error.
Si nos damos cuenta, y enmendamos el error cometido con toda la sinceridad, te comprenden y te querrán más. Pues, considero que no es menos mujer ó menos hombre si pides perdón de algo que hayas hecho incorrecto, sino al revés; eres mas mujer ó más hombre. Se sentirán felices y comprenderán que pueden contar contigo como amigo.
¡ Hay, conciencia !... que lista y que inteligente eres. Y, que borde te pones comprometiéndonos.
No obstante, tengo ya casi 44 años y ya tengo cierta confianza contigo, hasta con el tiempo, te considero amiga, ché... me caes bien.
Que bonito es poner de acuerdo a tu conciencia y a tus amigos, aunque estos, no compartan tus ideas, es bueno compartir distintos puntos de vista. Seria muy aburrido, si todos pensáramos igual, ¿no?.
Tus amigos té hecha una mano y te aconsejan. Eso te enriquece como persona e intelectualmente, ya que obtienes distintos caminos para poder elegir, tu solo decides cual es mejor.
Así, que no voy a cambiar a la conciencia y a mis amigos, puedo ampliar el grupo de amistades, pero mis amigos y mi conciencia, no lo cambio. ¡ Que horror !, eso de cambiar tu conciencia, ahora que nos llevamos bien.
Mis amigos... el tesoro más valioso que tengo. Mi conciencia... mi confidente.
¡ Nadie es perfecto !... que le vamos hacer.

2 comentarios:

Lola dijo...

"La conciencia",,entidad invisible mas real,,verdad?.Nos aprieta o nos libera pero nunca para quieta.......
Por suerte para los que pensamos que nos queda algo de ella,,aunque a veces resulte realmente fastidiosa si nos aparta del camino que quieren seguir nuestros deseos,,pero...precisamente esa es su funcion,,alertar.. el resto depende de cada quien. Mil veces reniego de la mia y mil veces irremediablemente me dejo llevar por ella,,que fastidio¡¡

Lucy dijo...

Un brindis por los amigos verdaderos y por los que están por arribar a nuestra vida